El camino de los milagros




¿Qué es la Filiación?

La Filiación es la suma de todo lo que Dios creó. Toda la humanidad forma parte de la Filiación, fragmentos todos del Hijo de Dios. Creemos estar separados de Él y al creerlo creamos todo un mundo de ilusión. Nuestros cuerpos son la muestra clara de esa separación pues en verdad somos espíritu. Un espíritu que no está separado de ninguno de sus fragmentos y que sigue unido al Padre.

Vivir en la ilusión es negar esto haciendo real lo que no puede ser real.

Ciertamente no porque podamos afirmarlo despertaremos, sencillamente porque el poder de nuestras creencias está definiendo cada paso que damos y si nuestras creencias están basadas en la ilusión seguiremos atrapados en nuestro mundo ilusorio. Por eso hemos escogido el camino de los milagros: en este camino vamos puliendo nuestra percepción del mundo y reconociendo que todo lo que hay es espíritu y en la medida en que nos lo creemos dejamos a nuestro paso milagros de los que, normalmente, no somos conscientes pues el Espíritu Santo obra sus milagros en el momento más oportuno. Lo cierto es que a medida en que reconocemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos nuestro amor por todos crece y la dicha y la paz es nuestra recompensa.

Restaurar completamente a la Filiación es reconocer a cada uno de sus fragmentos como realmente es, ignorando toda ilusión que estos o nosotros podamos mostrar. Es ver el Amor de Dios, pues éso es lo que somos, en todo y en todos.

Cada vez que perdonamos reconocemos a nuestro prójimo como parte de nuestro Ser.

Cada vez que perdonamos aceptamos los milagros como algo natural.

Cada vez que perdonamos permitimos que se cancelen nuestros errores y los de nuestro prójimo.

El milagro corrige el error. Nosotros somos el medio por el cual ocurren los milagros, cuando vemos a nuestro prójimo como verdaderamente es, Dios nos Bendice y su Bendición nos abraza suavemente,  no hay un Yo y un Tú, simplemente Somos. En éso consiste el milagro, cancela así todo error y deja solo la Luz de Su Amor.

Ucdm habla de 'hermanos' como una metáfora, para que nos sea más fácil comprender que todos somos el Hijo de Dios, pero en un mundo donde todo es unión ya no serán necesarias las palabras para definirnos. Nuestro propósito es despertar de este ensueño y 'regresar' a este mundo de unidad, nuestro verdadero mundo, por eso aportamos aquí nuestras experiencias y pensamientos pues como tú eres parte de nosotros, también tú estás en este camino.

Bendiciones




Texto de Un Curso de Milagros