Todos, unidos, Somos el Hijo de Dios

 

Somos el instrumento de Paz del Amor 

Nuestras acciones, nuestras palabras, no provienen del "yo" de nuestra voluntad egóica. Nuestras acciones, nuestras palabras provienen de pensar con nuestra mente recta la mente del Hijo de Dios, del Ser que en verdad Somos. Hacemos Su Voluntad porque comprendemos que es también nuestra voluntad.

No hablamos, por tanto, el lenguaje del mundo. Hablamos el lenguaje del Amor. Nuestra religión es el Amor, nos unimos a lo que en verdad Somos. Unimos lo humano con lo Divino para resurgir, como el ave Fénix, en la Luz que en verdad Somos.

Vivimos en un mundo de engaño, donde el miedo y la muerte imperan, pero este mundo es un sueño, una ilusión. Nos adormecimos en el momento en que creímos en la separación y es por eso que ahora, cada uno, debe comprender que sólo cambiando su manera de pensar podrá recordar su Origen y despertar a la Unidad. El camino que seguimos es el camino del servicio, no decidimos, dejamos que todo sea. Somos el instrumento del Amor. Su Voz habla de Paz, de Amor, Confianza, Compasión, Gratitud... La reconocerás porque es también la tuya.

Somos el Unigénito, el Hijo de Dios. Somos Uno. Sólo en la ilusión parecemos muchos (la humanidad). Ahora, a medida que perdonamos nuestras ilusiones, estamos re-uniendo cada parte adormecida de nuestro Ser y, al hacerlo, cada una de ellas está recordando Quién Es. Entonces, cada una estará lista para elegir pensar con su mente recta si así lo desea, y si lo hacen, se habrán unido a nosotros como Pacificadores, porque comprenderán que es el perdón verdadero lo único que nos dará la Paz que buscamos.

Si esto resuena contigo es porque es Su Voz, es Su Palabra la que escuchas. Tu Corazón sabe. Despierta al llamado y dejemos que todo Sea. Amén.









Texto de Un Curso de Milagros