Elige tu grandeza y no tu pequeñez

En el instante santo te adentras en tu grandeza.

El Espíritu Santo, o si prefieres llamarlo Jesús, se encuentra en el instante santo a la espera de que lo llames para reunirte con Él en un instante de Puro Amor. Estar con Él es ser consciente de que está, y siempre ha estado, en tu mente, porque nunca se han separado. Cuando te adentras en el Instante Santo estás declarando "Que se haga tu Voluntad y no la mía", permites que sea el Amor el que guíe cada uno de tus pasos. En ese instante hay una completa comunicación entre el Espíritu Santo y tú porque en ese instante te sabes UNO con Él.

"Yo me encuentro dentro del instante santo tan claramente como tú quieres que lo esté. Y el tiempo que tardes en aprender a aceptarme, será el mismo tiempo que tardarás en hacer tuyo el instante santo. Te exhorto a que hagas que el instante santo pase a ser tuyo de inmediato, pues liberar la mente del anfitrión de Dios de la pequeñez no depende del tiempo, sino de la buena voluntad que se tenga para ello." UCDM








Texto de Un Curso de Milagros