Dar Amor

Siempre te das Amor a ti mismo porque no hay nadie más, solo tienes que ser consciente de que lo único que hay en tu mente, de que lo único que sientes, es Amor.

La señal de que no hay Amor en tu mente sino miedo es cuando no percibes paz, pues todo lo que percibes es tu reflejo, lo que tu mente alberga pero que no quieres ver y que el ego proyecta en imágenes para que las veas y rechaces, diciéndote que eso no eres tú. Cuando das valor a lo que el ego proyecta, a las imágenes que percibes y que muestran miedo, te alejas del Amor porque niegas lo que en verdad Eres. 

Deja de rechazar lo que ves, deja de hacer lo que el ego quiere que hagas y, en su lugar, reconoce que eso que percibes, si no es Amor, son tus pensamientos errados y, entonces, los entregas al Amor (te entregas al Instante Santo, te entregas a la Verdad de Quién Eres). 

SOLO PUEDES SER AMOR, lo que significa que si percibes algo que no es Amor, entonces, eso no es verdad y a lo falso nunca le das valor. Eliges ver eso que percibes como en verdad Es. Eliges que el Amor corrija tus pensamientos errados.

Cada vez que te entregas al Instante Santo estás permitiendo que el Amor corrija tus pensamientos errados, permites que la Verdad ocupe el lugar de las ilusiones, es así como el guión del Espíritu Santo se extiende por el mundo haciendo que el guión del ego vaya, poco a poco, desapareciendo. A medida que das Amor el mundo se transforma porque el mundo está en tu mente.

Comprueba que esto es así por ti mismo: Observa si alguien cercano a ti no es feliz, ello quiere decir que eres tú quien está pensando erradamente porque estás viendo tus pensamientos proyectados en imágenes, entonces, reconoce que eso no es verdad, reconoce que estás equivocado y entrégate al Amor, entrega tus pensamientos errados a Aquel que puede corregirlos, porque tu deseo es ver la Verdad y no ilusiones. En el Instante Santo reconoces que todo es parte de ti. Has decidido sentir y Ser únicamente Amor, por lo que todo tu mundo siente y ES Amor, nadie puede sentir y pensar separado de ti y, gracias a que esto es así, sabes que tu mundo está en paz porque tú estás en paz. El Amor se encarga de mostrarte lo que deseas ver, se encarga de confirmarte que Eres Amor. Es así como dejas de ver a ese ser cercano a ti infeliz, lo ves feliz, lo ves en paz, porque ES Amor.

Dejas de dar valor a las ilusiones, a lo que el ego proyecta, las apariencias son solo eso, apariencias. Aparentan ser lo que no son. Tras las apariencias está la Verdad. Todo es Amor porque todo está en tu mente. Más te entregas al Instante Santo y más Amor das al mundo y, por lo tanto, a ti mismo.

Cuando das Amor perdonas como Dios perdona, reconociendo que nada hay separado de ti y que por lo tanto, sólo el Amor es real. Es así como comprendes que no hay nada que perdonar, y que el perdón solo te es útil hasta que aceptas completamente que sólo el Amor es real.

Transformar el mundo requiere de tiempo, el tiempo que tú necesitas hasta aceptar que sólo el Amor es real. A medida que das Amor las barreras que has puesto entre el Amor y tú se van rompiendo, a medida que das Amor tu resistencia a Ser solo Amor disminuye y empiezas a identificarte más y más con el Ser que en verdad Eres. Cuando todo lo que veas sea paz significará que has alcanzado tu objetivo, mientras tanto, da Amor las veces que sean necesarias y disfruta viendo cómo tu pesadilla se va transformando en un sueño feliz.







Texto de Un Curso de Milagros