Sentir Amor o sentir miedo

Solo puedes experimentar el mundo o desde el Amor o desde el miedo, pero nunca a la vez. A cada momento tu mente está decidiendo qué sentir, pero si tu mente cree ser un ego (un ser separado) sin saberlo, a cada momento estás decidiendo sentir miedo en vez de Amor pues, al creer ser un ego, crees estar en un cuerpo y das valor a todo lo que sientes con el cuerpo, crees que es el cuerpo el que te dice qué tienes que sentir pero, al ser el cuerpo una ilusión de tu mente, no puedes sentir nada con el cuerpo, siempre sientes con la mente

no estás en el cuerpo, el cuerpo está en tu mente, es un pensamiento, y mientras creas lo contrario solo experimentarás miedo. No eres consciente de ello porque tu misma mente, al creer ser cuerpo, se engaña con respecto a lo que siente: al creer estar separada del Amor ha inventado otras emociones que Lo substituyen pero todas esas emociones son en realidad miedo. 

Es tu mente la que transmite al cuerpo (ilusorio) las sensaciones que deseas sentir. El cuerpo solo es un instrumento de comunicación, es como un teléfono, el teléfono no hace nada sino que solo es un medio para que la comunicación entre el emisor y el receptor se produzca, y aquí el emisor y el receptor son el mismo: tu mente.

Das valor a lo que percibes con el cuerpo y al percibir el mundo como algo que debes temer (porque crees que está separado de ti, que no eres tú) interpretas lo que percibes con miedo. El mensaje que te estás dando a ti mismo es que debes sentir miedo y eso es lo que sientes. Siempre que percibes algo como separado de ti estás sintiendo miedo, solo que el ego lo camufla en emociones como tristeza, alegría, miedo, ira, sorpresa, culpa, vergüenza, ansiedad, etc. Emociones que van cambiando dependiendo de lo que tu mente esté pensando.

Una mente sana (una mente que se sabe Hijo de Dios, es decir, se sabe parte de Dios, del Amor) siempre siente Amor, independientemente de lo que su mundo ilusorio le muestre porque siempre piensa como un ser unificado: todo es él, aparente ser lo que aparente ser, todo es su mente y su mente está unida a su Creador, por lo que siempre se relaciona con el Amor y es a Él a quien reconoce en todo.

Si todo lo que reconoces es Amor aprendes que Amor es lo que Eres, y eso es lo único que sientes, pero si niegas todo lo que ves diciéndote que eso no eres tú, lo que aprendes es a tener miedo. Has aprendido a "vivir" sintiendo miedo a cada momento y estás tan acostumbrado a esa emoción que ahora lo que más temes es el Amor, pero hay una Voz en tu interior que siempre te susurra la verdad, "algo me falta", te dices, y te pasas la vida buscando eso que te falta en tu mundo externo, cuando tu mundo externo es una ilusión, y lo real lo tienes frente a ti, pero no lo valoras porque solo das valor a las apariencias, a lo que tu cuerpo percibe sin saber que es tu mente la que decide qué percibes y qué no, porque tu mente está equivocada, cree ser un ser separado, y todo lo percibe desde ese filtro. Tu mente necesita ser sanada para que ese filtro caiga y puedas ver el Amor en todo, dejando de dar valor a las apariencias para dar valor únicamente al contenido.

Cuando amas verdaderamente no das valor a las apariencias, es tu mente-corazón la que reconoce el Amor (no das valor al cuerpo, es algo secundario) pero cuando te identificas con un cuerpo y dices que amas, en realidad solo amas el cuerpo, las apariencias, y ese tipo de amor es perecedero porque no es real, es un "amor" que está sujeto a las circunstancias, y es normal, porque tu mente (al solo sentir miedo) está continuamente cambiando de emociones a medida que interpreta el mundo como distinto a ella.

No puedes cambiar tu manera de amar lo que percibes si primero no cambias tu manera de pensar, mientras pienses como un ser separado todo lo que sentirás serán emociones temporales que no te satisfarán nunca, justamente porque son temporales y tras todas esas emociones siempre está el miedo, un miedo que aunque sea inconsciente, te impide amar lo que percibes porque lo temes al creer que no eres tú.

Cuando aprendas a ver todo como parte de tu Ser dejarás de temer y empezarás a apreciar cada cuerpo tenga la forma que tenga, porque cada uno ha sido soñado por tu mente, cada uno es obra tuya, y por lo tanto, cada uno es igual de santo pues tú Eres santo al ser parte de Dios.

Tú decides qué deseas sentir porque eliges qué deseas pensar. Cuando eliges pensar con el Amor sientes la Presencia del Amor, al Espíritu Santo en tu interior. Es una decisión consciente. Eliges escucharlo a Él en vez de escuchar al ego y entonces, experimentas el Amor mientras que el Espíritu Santo se encarga de todo lo demás.








Texto de Un Curso de Milagros