Hacia un nuevo sistema de pensamiento


Tu sistema de pensamiento está basado en un engaño si crees ser un ser separado de todo lo que percibes en el mundo. Vivir en el engaño es vivir en el miedo, el dolor, el conflicto, la enfermedad y la muerte, es soñar el sueño del ego. Tú no eres quien crees ser, tú Eres el Hijo de Dios y para recordar tu verdadera Identidad necesitas cambiar tu manera de pensar, necesitas que el sistema de pensamiento al que le des valor sea uno que te de paz, porque solo estando en paz puedes despertar del sueño del ego. 

Hoy vamos hacia un nuevo sistema de pensamiento, estas frases que tienes más abajo amplían tu manera de pensar, te ayudan a dejar de pensar como un ser separado para pensar como el Ser que en verdad Eres. Te las compartimos con todo nuestro cariño.
  • No eres una víctima del mundo que ves pues este mundo está en tu mente.
  • El mundo está en tu mente porque tú lo has imaginado, es un sueño, al que recurres una y otra vez creyendo que es tu realidad.
  • En el momento en el que desees dejar de ver este sueño de dolor y miedo lo dejarás de ver, tú eres el soñador del sueño, tú puedes elegir soñar un sueño de Amor en vez de uno de miedo.
  • Hay otra manera de ver el mundo: con Amor y no con miedo.
  • Cada vez que algo perturbe tu paz recuerda que hay otra manera de ver eso. Tú eres el soñador del sueño y, como tal, puedes elegir ver paz en lugar de conflicto.
  • Son tus pensamientos los que tienes que cambiar si quieres ver paz.
  • Cuando te sientas tentado a tener pensamientos conflictivos que niegan el Amor que en verdad Eres recuerda que puedes cambiarlos inmediatamente por pensamientos que muestran la Verdad de Quién Eres adentrándote en el instante santo.
  • Lo que percibes en el mundo son tus pensamientos pasados que tu mente proyecta, mientras elijas esos pensamientos pasados, que niegan la Verdad de Quién Eres, verás un mundo en conflicto. Pero nunca olvides que tu mundo puede transformarse y mostrarte paz con sólo elegir en cada situación conflictiva pensar desde el ahora, con el Amor de Dios. Eligiendo el instante santo.
  • Puedes substituir tus sentimientos de miedo por sentimientos amorosos no olvidando que hay otra manera de ver eso, en vez de mirarlo con miedo, míralo con Amor.
  • Tu paz mental depende exclusivamente de lo que elijas pensar y con quién pensar.
  • Cuando elijas pensar como un Hijo de Dios en vez de un ego, pensar con Amor y no con miedo, obtendrás la verdadera visión que no depende de los ojos del cuerpo.
  • Pensar como un Hijo de Dios es pensar que todo es parte de ti, todo es parte de tu Ser. No das valor a las ilusiones.
  • Cuando te identificas con el Hijo de Dios piensas como Cristo y al pensar como Cristo ves un mundo pacífico, sabes que lo que ves es el resultado de lo que piensas.
  • Cuando crees estar en un mundo en conflicto es porque no eres consciente de tu manera de pensar.
  • Proteges tu manera de pensar porque crees que el mundo que ves es real y que tu cuerpo es real, pero el mundo y el cuerpo son tu sueño, un sueño que ya pasó, y hasta que no elijas cambiar tu manera de pensar no te darás cuenta de ello. Solo entonces descubrirás un mundo pacífico.
  • Nunca olvides que el mundo que ves es tu sueño y que tú eres el soñador del sueño. Aparentemente estás en el mundo, pero en realidad estás en la Eternidad, pero hasta que tu sueño no se transforme en un sueño feliz seguirás creyendo que estás en el mundo. 
  • No tienes que experimentar tu sueño con miedo a no ser que eso sea lo que deseas, si no lo deseas elige cambiar tu manera de pensar. 
  • Mientras des valor a los personajes de tu sueño creyendo que son reales, estarás viendo ilusiones. Pero en cuanto les dejes de dar valor empezarás a ver tu verdadera Realidad, por eso se te anima a recordar que tu mundo es tu sueño, un sueño que hace mucho terminó. Solo vuelves a pensar en él una y otra vez. 
  • Un sueño que solo muestra separación no puede ser real. Un sueño que sólo muestra imperfección no puede ser real.
  • La Verdad es Unidad y nunca separación. La Verdad es Perfecto Amor.
  • Cuando piensas en seres y cosas separadas como si fueran reales estás pensando con miedo y no con Amor, aún cuando no lo sabes.
  • La separación es la idea de que estás separado del Amor. Es la negación de la Unidad, y cuando la niegas, el miedo se apodera de ti (aunque de manera inconsciente). Temes las consecuencias de tu negación, temes a Dios. Con miedo no puedes ver la verdad, con miedo solo ves ilusiones, ves un mundo separado.
  • Solo el Amor ahuyenta al miedo, solo uniéndote a tus hermanos reconociendo lo que es real y perdonando lo que no lo es apartas el miedo de tu mente.
  • El Amor une, el miedo separa.
  • No importa si lo que percibes es un mundo que aparenta estar separado de ti, lo que importa es que sepas que tú no estás separado del mundo, lo que importa es que sepas Quién en verdad Eres.
  • Tú eres santo por ser tu mente parte de la Mente de Dios.
  • Te ves a ti mismo como percibes a los demás, si lo que ves no es santidad no puedes creer que tú eres santo.
  • Si lo que percibes no es santidad, esa percepción es errada.
  • Tu percepción errada necesita ser corregida para poder aceptar tu verdadera Identidad.
  • Si percibes imperfección es porque crees que eres imperfecto, pero si das valor únicamente al contenido y no a las apariencias, empiezas a aceptar tu perfección. 
  • Cambiar tu manera de percibir el mundo va asociado a cambiar tu manera de pensar, en vez de pensar como un ser separado empiezas a pensar como un Hijo de Dios.
  • Un Hijo de Dios piensa que, así como él es parte de Dios,  todo es parte de Dios.
  • Un Hijo de Dios no da valor a la separación.
  • Un Hijo de Dios sabe que su santidad envuelve todo lo que ve.
  • Bendecir al mundo desde tu santidad es reconocerlo como parte de tu Ser.
  • Cuando reconoces al mundo como parte de tu Ser aceptas el papel que cada personaje del mundo hace sin juzgarlo porque sabes que es tu mente errada la que sueña este mundo.
  • No exiges nada a los personajes de tu mundo porque sabes que no hacen nada que tú no hayas decidido antes con tu mente errada. Solo estás viendo el pasado pero ahora estás en tu mente recta. Tu tarea no es cambiar lo que percibes sino la de reconocer su irrealidad no dándole valor, si le das valor la haces real para ti.
  • Aceptar tu santidad es aceptar que eres el soñador del sueño. Desde tu santidad, tu mente recta, bendices al mundo.
  • Mantener tu propósito de ver el mundo a través de tu santidad te dará paz, y al mundo junto contigo, por ser parte de ti.
  • Afirmar tu santidad es afirmar que Eres el Hijo de Dios y que no estás separado de Él.
  • Tu mente está unida a la Mente de tu Creador por eso Eres santo.
  • Si tu mente está unida a la Mente de tu Creador todo lo que percibes está unido a Dios, todo es igual de santo que tú porque todo está en tu mente.
  • Desde tu santidad eres invulnerable, es decir, cuando confías en que Eres el Hijo de Dios y que todo es parte de ti y que tú Eres parte de Dios, entonces, eres invulnerable. No hay nada que tu santidad no pueda hacer.
  • Confiar en tu verdadera Identidad es confiar en Dios. No puedes confiar en Dios si te crees separado de Él.
  • Si te crees un individuo separado de los demás individuos de tu mundo estás confiando en tu pequeñez y no en tu grandeza, has dado tu poder al ego.
  • Todo es igual de santo que tú porque todo es parte de tu mente, cuando reconoces que lo que ves es grandeza estás reconociendo tu grandeza, pero cuando en ellos ves pequeñez te estás enseñando pequeñez.
  • Crees ser quien no eres porque has aprendido a ser quien no eres, pero puedes desaprender esa lección empezando a reconocer la grandeza en todo lo que percibes.
  • Reconocer la vulnerabilidad de la clase que sea es negar que Eres el Hijo de Dios.
  • Reconocer la invulnerabilidad en todo lo que percibes es aceptar que Eres el Hijo de Dios.
  • El dolor, la infelicidad, la ira, la enfermedad, la ansiedad de cualquier tipo, etc., todo ello son errores de tu mente que se corrigen cuando aceptas que no son verdad. Ése es el único perdón que realmente tiene valor, el perdón de tus errores de pensamiento, el perdón que une y no separa.
  • Te enfocas más en la causa (tus pensamientos) y no en el efecto (las imágenes que proyecta tu mente)
  • El perdón es tu única función si lo que deseas es experimentar tu grandeza.
  • Tienes dominio sobre todas las cosas porque Eres el Hijo de Dios.
  • Aferrarte a tu santidad es liberarte de todo dolor y sufrimiento. Aferrarte a tu pequeñez es elegir el dolor y el sufrimiento. De ti depende ser libre o ser un prisionero de tus pensamientos errados.
  • Te aferras a tu pequeñez porque te crees culpable por haberte separado de Dios, lo que significa que crees que todo lo que has hecho en el mundo es verdad y crees que lo que hacen los personajes de tu mundo es tu realidad, pero ése es tu único error, creer que tu sueño es real. La separación nunca ha sucedido, Eres el Hijo de Dios soñando el sueño de la separación, y puedes elegir cambiar tu pesadilla por un sueño feliz aceptando que Eres el Hijo de Dios.
  • Si aceptas tu Unidad con la Totalidad, la culpa desaparece de tu mente y sin culpa no hay miedo (dolor, sufrimiento, etc.). Sin miedo eres libre.
  • Acepta la santidad para ti mismo y para todo lo que existe y te liberarás de la culpa y el miedo. 
  • Tu santidad es tu salvación.
  • Nunca olvides que la santidad y la culpa no pueden coexistir.
  • La paz del mundo se alcanza aceptando tu santidad en todo instante.
  • Cualquier pensamiento tuyo que no sea amoroso te muestra que no estás pensando desde tu santidad sino desde tu pequeñez, en cuanto seas consciente de ello elige cambiarlo.
  • Cuando cualquier personaje de tu mundo (incluido el personaje que representas) te muestra pequeñez (vulnerabilidad de cualquier tipo) es porque estás pensando desde tu pequeñez, estás en tu mente errada. Elige tu mente recta, elige pensar desde tu santidad y entonces perdona eso que percibes (tus pensamientos errados) para que el Espíritu Santo los pueda transformar y reflejen así lo que en verdad Eres y todo Es. 
  • Recuerda que cuando no das valor a tus pensamientos errados (al mundo de separación que aparentemente percibes) cuando reconoces que tu decisión de pensar desde la pequeñez es la causa de ellos y que ahora eliges pensar desde tu grandeza y reconocer solo la Verdad, estás llevando a cabo tu única función en el mundo: perdonar tus ilusiones. 
  • Ve de otra manera a los personajes de tu mundo, contémplalos como lo que son: el resultado de lo que tu mente ha elegido pensar y bendícelos.
  • Bendice tanto tus pensamientos correctos como tus pensamientos errados porque son parte de ti, los primeros porque son el efecto de haber pensado con Amor y los segundos porque son el efecto de haber pensado sin Amor y, gracias a que eres consciente de ello, ahora puedes elegir pensar como piensa un Hijo de Dios y permitir que esos pensamientos errados sean corregidos por el Amor en ti. Entonces esos pensamientos mostrarán la Verdad.
  • El perdón elimina la culpa de tu mente, porque el perdón sólo reconoce la Unidad en tu mente. Lo santo no es lo que aparenta ser el cuerpo sino su contenido, el Espíritu eterno.
  • Cada vez que eliges tu santidad en vez de tu pequeñez el Amor deshace un poco más la culpa de tu mente. Liberas al mundo y a ti mismo de la creencia en la pequeñez.
  • Eres bendito por ser un Hijo de Dios.
  • Cada vez que reconoces que lo valioso en lo que percibes es el Espíritu Santo (tu Ser superior) en él y no el cuerpo, te estás recordando a ti mismo Quién en verdad Eres.
  • El cuerpo es la ilusión, no es ni "bueno" ni "malo",  simplemente no le das valor.
  • Todo lo que percibes está en tu mente y tu mente está en la Mente de Dios por lo que Dios está en todo lo que ves.
  • Todo lo que hay en ti es perfecto porque Eres parte de Dios, cuando das valor al cuerpo niegas Quien en verdad Eres. 
  • Al Ser parte de Dios, donde tú vas Dios también va porque siempre está en tu mente. La separación es una ilusión.
  • La creencia de ser un ego, un ser separado, es la creencia de que estás solo y de que Dios nunca está contigo, esa creencia errada es la que hace que creas que es posible sufrir.
  • No puedes sufrir porque Eres parte de Dios. No puedes sufrir porque no eres un cuerpo sino Espíritu.
  • Cuando crees que sufres es porque crees que no Eres el Hijo de Dios. Crees que eres un cuerpo.
  • Eres Espíritu porque Dios es Espíritu, y Él te creó a Su Semejanza.
  • Reconocer al Espíritu en todo es reconocer a Dios en todo, es así como aprendes a identificarte con el Espíritu que en verdad Eres.
  • Identifícate con el Hijo de Dios y descubrirás que en el Amor no es posible el sufrimiento.
  • Cambia tu manera de pensar: vacía tu mente para pensar como piensa un Hijo de Dios, desde tu santidad (desde el Amor que en verdad Eres) y dejarás de dar valor a lo que no es real.
  • El instante santo es la manera que Dios te da de unirte a Él cada vez que lo desees, el instante santo es la manera que Dios te da de pensar desde tu santidad, el instante santo es la manera que Dios te da de perdonar tus ilusiones.
  • Cada vez que te entregas al instante santo, haces la Voluntad de Dios. Te unes a Él. El Amor es tu poder.
  • Es desde el Amor que un Hijo de Dios contempla el mundo, entonces, lo ve como realmente es.
  • La visión espiritual es el resultado de tu confianza en lo que Eres: puedes ver el Amor desde el Amor, puedes ver tu Espíritu cuando confías que Eres Amor.
  • Cuando haces la Voluntad de Dios eres poderoso, es Su Fortaleza la que experimentas. Es el Amor lo que experimentas.
  • Es Su Fortaleza la que te da poder.
  • La visión es el regalo que Dios te da cuando te unes a Él, cuando confías en que Eres parte de Él en vez de creer que estás separado de Él.
  • Limpia el altar (tu mente) de todo lo que no es verdad y, una vez hecho esto, permite que se adentren en tu mente pensamientos que solo piensa un Hijo de Dios y verás como Él ve.
  • Pensar como un Hijo de Dios es tu objetivo porque quieres ver en todo momento la Verdad en vez de ilusiones.
  • Dios es tu Fuente, es con Su Mente con la que piensas es por eso que no puedes ver separado de Él porque no puedes pensar separado de Él, solo puedes soñar que lo haces, pero ese sueño no es real.
  • Cuando piensas con Dios unificas tus pensamientos. Cuando te separas de tus pensamientos diciéndote que no son tuyos, estás soñando el sueño del ego.
  • El mundo de la percepción es el mundo que tu mente errada ha fabricado en su ensoñación, proyectando (rechazando) tus pensamientos para que los veas como imágenes y creas que no son parte de ti.
  • Cuando reconoces tus pensamientos ves en todos ellos tu reflejo, Amor. Cuando te separas de tus pensamientos ves en todos ellos el reflejo de cualquier otra cosa menos Amor y crees, por tanto, que eso no es parte de ti, pero solo estás viendo ilusiones, eso no es verdad. 
  • Tus pensamientos son imágenes que tu mente errada ha fabricado. Esas imágenes separadas no son reales, no les des valor. La Realidad es Unidad, lo que tiene valor es el Espíritu, tu Ser, que está tras toda imagen. Perdona lo ilusorio y la Verdad saldrá a la luz.
  • Tú sigues siendo Amor, nada de lo que sueñas creyendo estar separado del Amor es verdad. Mientras confíes en lo que no es verdad te creerás separado del Amor, solo verás ilusiones a las que les darás valor.
  • Ver Amor o el substituto del Amor (el miedo), depende solo de ti.
  • La percepción surgió en el momento en que creíste estar separado de Dios, entonces empezaste a interpretar lo que veías como separado de ti, porque no sabías lo que veías.
  • Cuando tienes la completa certeza de que Eres el Hijo de Dios tienes el Conocimiento de Dios, no interpretas nada de lo que ves porque sabes que todo es un mismo Ser, pero cuando crees ser quien no eres tan solo interpretas lo que tú crees es verdad para ti y dejas de lado lo demás y así no te es posible alcanzar el Conocimiento de tu Ser.
  • El Espíritu Santo (el único vínculo que tienes con Dios) te enseña a percibir desde el Amor en vez del miedo (sin interpretar nada de lo que ves) haciendo que tu percepción errada se transforme y te posibilite alcanzar el Conocimiento. 
  • En este mundo no necesitas aprender nada, sólo necesitas recordar Quién Eres y Quién te creó, entonces, todo el Conocimiento volverá a ti.
  • Tu objetivo es recordar a Dios (a medida que aprendes a pensar con Amor recuerdas que Eres Amor).
  • El Hijo de Dios creyendo ser un ego (escuchando a su mente errada) inventó la percepción para dar valor a lo que no existe, su propósito no era santo porque él no se creía santo. Pero ahora el Espíritu Santo utiliza la percepción con un propósito santo y te anima a que percibas como Él percibe, dando valor a lo que sí es real.
  • La percepción verdadera es el medio a través del cual restauras la santidad en tu conciencia.
  • La percepción verdadera es aquella en la que percibes cada ser y cada cosa del mundo como en verdad Es y, al hacerlo, perdonas al mundo (tus ilusiones) y en consecuencia, te perdonas a ti mismo.
  • La percepción inocente o percepción verdadera siempre ve lo que sí existe, el Amor que en verdad Eres. Todo es inocente (nadie es culpable) porque todo es Amor.
  • Dios, el Espíritu Santo, siempre ve lo que sí existe y mientras tu mirada se quede en lo que aparentan ser los cuerpos, en la superficie, solo verás lo que no es real.
  • Si tu propósito es santo, si tu propósito es dar valor a lo que sí existe, entonces, se te concede la visión espiritual.
  • La visión espiritual es el medio para percibir correctamente. La visión espiritual reconoce que no puedes ver separado de Dios, lo que tú ves es lo que el Espíritu Santo ve. Todo lo que haces lo haces con Él porque todo lo que piensas lo piensas con Su Mente.
  • Cuando amas a alguien lo percibes tal como es y eso hace que lo conozcas, sabes que ES Amor, estás viendo como Dios ve (no das valor a las apariencias); pero mientras dudes acerca de quién es el objeto de tu amor, estarás dudando acerca de lo que Dios ES. Estarás dando valor a lo que no existe, las apariencias, en vez del contenido. Estarás separándote de Dios, del Amor, negando que eso es lo que tú Eres.
  • Recuerdas a Dios cuando reconoces el Amor en todo. Recuerdas a Dios cuando sabes que solo puedes ver como Él ve (que no puedes ver separado de Él).
  • Ver como Dios ve es tu única función: perdonas lo que no existe dando valor a lo que sí existe.
  • Dar valor a lo que no es real es separarse de Dios.
  • Cuando solo percibas correctamente, no dando valor a los cuerpos sino a su contenido, la percepción será innecesaria, pero mientras no sea así la percepción te es útil.
  • Cuando tienes la completa certeza de que el "tu" que vive en este mundo es Espíritu es porque has adquirido la certeza de Dios y por lo tanto, Su Conocimiento. Tu objetivo es, pues, recordar Quién en verdad Eres. 
  • Cuando cambias tu manera de pensar empiezas a desarrollar tu percepción verdadera, empiezas a cambiar tu manera de ver el mundo.
  • La percepción verdadera, o percepción inocente, te recuerda que Dios es la Luz en la que ves.
  • Solo puedes ver en la Luz, solo puedes ver con la visión espiritual porque la Realidad es Espíritu, cuando tu mirada se fija en la superficie, en lo que aparentan ser los cuerpos, es porque estás soñando, no estás viendo verdaderamente. 
  • Ver verdaderamente es ver ilimitadamente, todo es lo mismo, todo es Amor. Todo es la misma Luz.
  • Cuando afirmas que estás unido a Dios, que la separación es una ilusión, sabes que ves a través del Amor y a través del Amor todo es perfecto porque lo valioso, lo perfecto, Su Luz, se encuentra en el contenido y no en las apariencias.
  • Cuando afirmas que eres un ego, un ser separado de todo y de todos, no puedes ver con la visión espiritual, tu verdadera visión, sino que duermes el sueño del ego. Tu mente cree ser lo que no es y sueña ser lo que no es. Solo ves ilusiones. Has negado tu visión y solo ves obscuridad, solo ves lo que quieres ver: tu sueño ilusorio.
  • Crees que puedes ver en la obscuridad y crees que puedes fabricar luz, pero no es así. Este mundo no existe, es tu sueño.
  • Puedes alcanzar la Luz, llegar hasta Dios, en tan solo un instante. Puedes soltar la obscuridad en tan solo un instante. Más lo haces y más fácil te resulta. Entrégate al instante santo y comprobarás que la visión es algo natural para aquel que acepta que no está separado de Dios.
  • Cuando te unes a Dios en el instante santo ves la Luz. 
  • Dios es la Luz en la que ves.
  • La Luz refleja la Vida, es un aspecto de lo que tú Eres. Cuando reconoces esto es porque puedes ver como Dios ve.
  • Tus pensamientos son Luz porque surgen de la Mente de Dios, cuando crees que tu mente está separada de la Suya crees pensar separado de Él pero solo sueñas que lo haces. Por mucho que la Luz aparente crear formas eso no significa que la Luz deje de Ser Luz, es la mente errada la que cree que las formas son lo importante. Lo importante nunca es la forma que uno crea percibir sino la Luz. Por ejemplo: Cuando un gran grupo de aves, como los estorninos, se une  y te fijas solo en la forma que parecen adoptar, dejas de dar valor a las aves, para dar valor a la forma. Imagina que lo haces una y otra vez durante muchísimo tiempo, terminas por creer que las formas son la realidad porque para ti son sólidas. La mente que observa elige ver lo que ella quiere ver, si quiere ver formas tarde o temprano dejará de dar valor a la luz, si quiere ver la luz no dará valor a las formas. La mente errada que cree estar separada de Dios (la Luz del Amor) ha construido su propia realidad sin Luz, pues solo ve obscuridad, solo ve las formas y no el contenido.
  • Cuando reconoces que Eres Luz y que, por tanto, todo lo que piensas es Luz, ves esa Luz en todo, porque todo es fruto de tu mente y tu mente Es Luz.
  • Nunca has hecho nada "mal", tu Espíritu es tan inocente como siempre ha sido, solo que al adentrarte en el tiempo, en tu sueño, te has olvidado que Eres Espíritu, has olvidado tu inocencia y te has identificado con lo que  percibes, con el mundo de la forma. Solo debes recordar lo que ya Eres viéndolo en el mundo de la forma que tú mismo fabricaste porque solo así aceptarás tu inocencia.
  • Tu único error es un error de percepción.
  • Nunca ves "fuera" de ti, siempre contemplas tu mente.
  • Al creerte separado de Dios, crees que piensas separado de Dios, pero te engañas. Dios es la Mente con la que piensas porque tu mente está unida a Su mente.
  • Al creerte separado de Dios lo que ves no es real porque tus pensamientos no son reales, solo sueñas el sueño de la separación y piensas como un ser separado.
  • La Realidad es Luz.
  • Así como tu mente está unida a la mente de Dios, todo lo que piensas está unido a ti, es parte de ti.
  • Dios cuando piensa crea, e igualmente lo hace Su Hijo, por ser un Pensamiento Suyo, pero cuando niegas ser Su Hijo solo creas falsamente, fabricas ilusiones. 
  • El mundo es el fruto de tu sueño de separación. Sigue siendo parte de ti porque tú lo has pensado pero al negar que sea parte de ti has creído que este mundo de formas es real, cuando lo real es la Luz, la Mente con la que piensas.
  • Te adentraste en tu sueño, el mundo de las formas y crees ser una forma más, pero tú Eres Espíritu porque así te creó Dios.
  • Tus pensamientos errados son aquellos que dan como reales las ilusiones, el mundo de separación que tú mismo creaste falsamente. Piensas en seres y cosas separadas, pero al hacerlo no te das cuenta de que estás durmiendo y sueñas el sueño del ego. La Realidad nunca es separación.
  • Crees que piensas separado de Dios, crees que tus pensamientos son privados, pero te equivocas, eso solo sucede cuando duermes y sueñas. Cuando despiertes te darás cuenta de que tus pensamientos no son privados porque siempre piensas con Dios.
  • Tu objetivo es despertar del sueño de separación y para ello necesitas recordar cómo son tus pensamientos reales.
  • La llave que te dará acceso a tus pensamientos reales es recordar que Dios es la Mente con la que piensas.
  • Al no pensar separado de Dios tus pensamientos reales son santos y al ser santos todo lo que ves es santo, porque todo lo que ves surge de tu mente y tu mente es parte de la Mente de Dios.
  • Ves tus pensamientos en la forma porque tu mente errada, creyendo ser ego, los ha proyectado como formas separadas de ti, pero en realidad todo es parte de ti.
  • Cuando eres consciente de que solo estás viendo tus pensamientos en la forma puedes ver en la Luz, puedes ver tu santidad porque eres consciente de Quién Eres.
  • Si lo que piensas que ves es a seres y cosas separadas de ti, distintas a ti, entonces, sólo ves ilusiones, no estás abierto a la visión de tu santidad.
  • Ver tu santidad es la verdadera visión y es el resultado de pensar como un Hijo de Dios, todo es parte de ti.
  • La Mente de Dios es la Fuente de todo pensamiento. Siempre compartes tus pensamientos con Él, a no ser que tu mente esté dormida.
  • Aún cuando duermas, tus pensamientos no abandonan la Mente de Dios, y si esos pensamientos que piensas son errados necesitan purificarse y transformarse en pensamientos reales.
  • Siempre compartes tus pensamientos reales con Dios porque el Hijo de Dios no tiene pensamientos errados, a no ser que sueñes y creas ser lo que no eres. Dios no conoce tus pensamientos errados porque no se ha adentrado en tu sueño, para esa tarea te ha dado al Espíritu Santo, para que sea Él el que te ayude a corregir tus pensamientos errados por pensamientos reales.
  • Cuando crees pensar en separación (en seres y cosas separadas de ti), entonces, esos pensamientos no son reales, no te muestran la Realidad de Dios sino solo ilusiones. Estás soñando el sueño del ego y eso es lo que ves.
  • El Espíritu Santo es el encargado de transformar tu sueño en un sueño feliz enseñándote a pensar como piensa un Hijo de Dios, porque solo así despertarás de tu sueño y volverás a compartir con tu Creador todos tus pensamientos.
  • Todo pensamiento no abandona su fuente, por lo que tus pensamientos reales siguen estando en tu mente, al dar valor a tus pensamientos errados has "escondido" muy profundamente en tu mente a tus pensamientos reales, pero con la ayuda del Espíritu Santo los vas a recordar.
  • Alcanzar tus pensamientos reales depende de a qué sistema de pensamiento te adhieres, elige seguir al Espíritu Santo y escuchar únicamente Su Voz, la cual te habla de la Verdad: Dios es la Mente con la que piensas por lo que sólo tus pensamientos amorosos son reales. Solo los pensamientos que reflejen el Amor de Dios son reales.
  • El Amor de Dios refleja paz, unidad, compasión, comprensión, alegría, etc. Todo lo que refleje lo contrario es una ilusión, no le des valor, simplemente perdona lo que no es verdad y la Verdad ocupará su lugar.
  • Solo lo que Dios quiere que hagas es posible, y lo que Dios quiere que hagas es lo que realmente tú quieres hacer porque es el Amor el que te guía.
  • Todo lo que hagas bajo la guía del Amor será un éxito, porque ésa es Su Voluntad.
  • Cuando piensas con el sistema de pensamiento del Espíritu Santo te unes a Él, te unes al Amor. Cuando piensas con el sistema de pensamiento del ego te separas de Él, te separas del Amor.
  • Los pensamientos que pensaste con Dios desde que fuiste creado son inmutables porque reflejan lo que en verdad Eres, puedes recordarlos limpiando tu mente de todo lo que no es Amor, entonces, puedes recordar que Dios ES la Mente con la que piensas.
  • Tu mente es muy santa pues la Voz que habla por Dios se comunica contigo a cada momento, y tú puedes dirigirte a Él siempre que quieras, limpiando antes tu mente de todo pensamiento del mundo (todo pensamiento de separación).
  • Dale gracias a la Voz que habla por Dios por los pensamientos que piensa contigo pues te está ayudando a ver tu sueño desde el Amor en vez del miedo.
  • Perdonas verdaderamente cuando tu mente está limpia de todo pensamiento de separación.
  • Perdonas verdaderamente cuando tu mente está llena de Amor.
  • Perdonas verdaderamente cuando estás pensando con Dios y no con el ego porque, entonces, solo reconoces la Verdad y no das valor a las ilusiones.
  • Cuanto más mantienes tu mente en el Amor de Dios más difícil se le hace al ego tentarte, solo puede tentarte si tu mente está dispersa, creyendo que la separación es real, que las formas son reales, pensando como un ser separado.
  • Perdonas en el Amor. Perdonas siendo consciente de que estás unido a Dios.
  • El perdón solo es útil en tu sueño, pues transforma las ilusiones en verdad. En la Realidad de Dios el perdón no existe porque todo es verdad.
  • Cuando condenas a algo o a alguien tienes necesidad de perdonar porque estás creyendo en ilusiones, no estás viendo la verdad.
  • Perdonar es necesario en este mundo porque este mundo es una ilusión de tu mente.
  • Mientras creas que hay alguien o algo más distinto a ti necesitas perdonar. El perdón corrige tus pensamientos errados para que puedas aceptar que en verdad todo es lo mismo y que no hay nada que perdonar.
  • Solo te perdonas a ti mismo, y al hacerlo, tu mente se sana de la creencia en la separación.
  • El Amor es la base del verdadero perdón.
  • El perdón des-hace las ilusiones y, al des-hacerlas, el miedo desaparece. Dejas de temer porque empiezas a aceptar que siempre te relacionas contigo mismo, la Luz del Amor.
  • El perdón es el camino para recordar a Dios, por eso el perdón es tu salvación. 
  • Con el perdón desaparecen las ilusiones y puedes ver tu verdadera Realidad.
  • Sabes que no has perdonado cuando ves a tus hermanos distintos a ti. Si los ves distintos a ti sientes miedo, aunque ese miedo sea inconsciente y creas sentir cualquier otra cosa, si no sientes puro Amor, lo que en verdad sientes es miedo camuflado. 
  • Elige limpiar tu mente y que el Amor ocupe el lugar del miedo para que puedas ver a tus hermanos como en verdad son y poder así perdonar tus ilusiones.
  • Solo hay UNO y es tu Ser unido a Dios. Cuando perdonas solo te estás perdonando a ti mismo pues no hay nadie más.
  • Dios es el Amor en el que perdonas.
  • Sólo ves tus pensamientos en imágenes porque tu mente errada da valor a las imágenes y no a la Luz. No puedes ver los pensamientos de nadie más porque no hay nadie más. Cuando piensas con Dios puedes ver claramente cuáles son tus pensamientos errados y perdonarlos.
  • Confía en el Amor que en verdad Eres y sentirás Su Fortaleza. Podrás ver el mundo que fabricaste pero sabiendo que no eres del mundo, no estás en el mundo sino con Dios y desde esa fortaleza perdonar es fácil.
  • Si confías solo en ti mismo crees que eres débil y vulnerable, y no puedes por menos que temer a tus hermanos porque los ves como no son.
  • Confía en el Espíritu Santo en tu interior confiando en el Espíritu Santo que se haya en cada uno de tus hermanos, aprécialos por lo que en verdad son pues tras la máscara de la separación que llevan puesta, está la Presencia del Amor.
  • Siempre es el Espíritu Santo (la Voz que habla por Dios) Quien se comunica contigo, pero mientras des valor a la máscara y no al contenido necesitarás perdonar tus ilusiones.
  • Cuando no sientes la Fortaleza de Dios es porque crees que estás separado de Dios, no puedes sentir Amor si estás sintiendo miedo. 
  • Sentir miedo es creer que eres culpable por haberte separado de Dios. Pero el Espíritu Santo te recuerda que la separación jamás sucedió y que la única manera de que sueltes esa culpa inconsciente es perdonando tus ilusiones porque a medida que lo hagas el miedo irá desapareciendo y quedará lo que Eres, Amor.
  • Cuando sabes que estás con Dios, que no estás separado de Él, perdonas tus ilusiones. Al principio no sientes que estás en Dios porque crees no sentir Amor, pero lo que sí sabes es que estás en Él aún cuando no lo sientes, sí sabes que todo es tu Ser y, con esa fe, perdonas. A medida que perdonas empiezas a sentir más y más Amor, pero es un proceso. El propósito no es sentir Amor porque eso es lo que tú Eres, el propósito es despejar tu mente de todo pensamiento errado para que puedas sentir Amor.
  • El Amor es la Fortaleza en la que confías, no necesitas nada más para vencer al mundo y para sentir Amor solo tienes que perdonar lo que no es verdad.
  • Si te sientes insuficiente, vulnerable, necesitado de ayuda, es porque sientes miedo y si sientes miedo es porque has puesto tu fe en lo que no eres, un ser separado. Cuando pones tu fe en el Amor que en verdad Eres, eliges el perdón verdadero, perdonas tu creencia en que eres un ser separado perdonando todo aquello que te hace creer que eres un ser separado, no porque alguien te esté haciendo algo sino porque eres tú quien se lo está haciendo a sí mismo, porque no hay nadie más, todo es fruto de tu mente. 
  • Todo es tu Ser y mientras lo culpes de algo te estarás culpando a ti mismo.
  • Cuando confías solo en ti mismo como ser separado, dejando de lado todo lo que tu mente ha fabricado (no confiando en los demás) demuestras que estás dando tu poder a la debilidad. Pero cuando confías en el Amor, en lo que en verdad Eres, te estás diciendo que confías en todo y en todos, estás aceptando la Fortaleza de Dios y te vuelves invulnerable. Pero recuerda que llegar a confiar en el Amor, a creer que eres totalmente invulnerable, es un proceso que inicia en el momento en el que decides perdonar tus ilusiones, entonces empiezas a experimentar la Fortaleza de Dios. Más perdonas y más invulnerable te sientes.
  • Reconocer tu propia debilidad es un paso necesario para la corrección de tus errores.
  • Tu debilidad radica en el hecho de que te crees separado de Dios. "Divide y vencerás" es el lema del ego. Crees que las ilusiones son reales porque crees que eres un ser separado. Tu Fortaleza radica en ser consciente de que sigues unido a Dios (a todo lo que existe) y que por lo tanto, solo el Amor es real.
  • Confiar solo en el Amor es lo que te da Su Fortaleza, con Su Fortaleza perdonas porque no ves separación, te ves a ti mismo en todo.
  • Cuando depositas tu confianza en la Fortaleza de Dios experimentas la verdadera paz.
  • Cuando reconoces que solo el Amor es real, solo la Unidad es real, dejas de sentir culpa y sin culpa el miedo desaparece.
  • Reconoces que solo el Amor es real a medida que perdonas como Cristo perdona, reconociendo que las ilusiones no tienen valor porque no muestran la Realidad del Amor.
  • En el Amor no hay miedo, si hay miedo no estás depositando tu confianza en el Amor sino en la separación, en el ego.
  • Confía en el Amor que en verdad Eres y el miedo desaparecerá.
  • Confía en las ilusiones y sentirás miedo. Tu culpa inconsciente quiere castigo, tu mente errada quiere castigar a "alguien más" porque inconscientemente cree que así se librará del castigo divino por "haberse separado de Dios", pero la separación jamás sucedió. Solo el ego cree que castigar es corregir, pero lo único que obtiene es más miedo porque siempre se castiga a sí mismo.
  • No hay nada que temer porque la separación jamás sucedió, sigues eternamente en Dios. 
  • Dios te habla a cada momento. El Espíritu Santo es Su Voz y el Espíritu Santo (la Presencia del Amor en tu mente) se comunica contigo a través de cada cuerpo (cada pensamiento) que tu mente ha construido, con el único propósito de que unifiques tus pensamientos y puedas así recordar tu Unidad con Dios.
  • Cuando reconoces Su Voz en cada cuerpo estás aceptando tu unidad con Él, te enseñas unidad; cuando reconoces "otras" voces separadas de la tuya estás distraído durmiendo el sueño del ego.
  • Cuando tu mente está en calma te es fácil escuchar la Voz que habla por Dios porque estás atento y despierto, deseas realmente seguir Su Guía.
  • La parte de tu mente que está distraída sigue la guía del ego, está soñando.
  • De ti depende estar despierto o estar dormido, vivir la Realidad de Dios (paz y felicidad) o vivir el sueño del ego (conflicto y miedo)
  • Dios te dio Su Voz para que la oyeras.
  • El ego solo te muestra el pasado, tu sueño de separación, los pensamientos que pensabas cuando creías estar separado de Dios, cuando escuchabas a tu mente errada. Pero tú no estás en el pasado, tú estás en el presente con Dios, en tu mente recta, y observas el pasado desde un estado de conciencia más elevado, donde reconoces que solo la Verdad es verdad y, desde ese estado de conciencia despierta, perdonas ese pasado ilusorio, con la ayuda de la Voz que habla por Dios.
  • Elevas tu conciencia perdonando. Más perdonas y más consciente eres del error. Más perdonas y más confías en el Amor que en verdad Eres.
  • Perdona la idea de que lo que estás viendo no eres tú, perdona esa ilusión y permite que esa ilusión sea corregida por el Espíritu Santo. 
  • Solo tienes que mantenerte despierto, despejando tu mente de todo pensamiento del pasado, de todo pensamiento de separación y lo haces con la ayuda del Espíritu Santo pues Él te habla durante todo el día, de esta manera, cuando el ego quiere tentarte con algún pensamiento errado puedes perdonarlo y dejarlo ir sin adentrarte en el drama del mundo, tu sueño.
  • Cuando vacías tu mente de todo pensamiento de separación estás invitando a Dios a ocupar Su lugar. Cada instante santo que le das es un regalo que Le haces y te haces a ti mismo, pues en ese instante te unes a Dios. En ese instante no estás en tu mente errada, no la escuchas, tu mente está en paz, en el Amor de Dios. Aprendes a estar más y más en tu mente recta.
  • Poner toda tu fe en Dios es dejar de dar poder a las ilusiones, es dejar de creer que algo o alguien de tu sueño puede hacer algo sin que tú lo hayas pensado antes. Tú eres causa porque tú eres el soñador del sueño, nada sucede que tú no hayas pensado antes. Todo lo que ves forma parte de un sueño que pensaste con tu mente errada, ese sueño es tu pasado y no tu presente, ese sueño te muestra lo que pensabas cuando creías que la separación era real, creías erradamente que el efecto era la causa, creías que los personajes de tu sueño te podían hacer algo porque pensabas que no eran parte de ti, pero ahora sabes que todo eres tú, solo soñabas el sueño de la separación, pero ahora estás en tu mente recta donde tu presente es Amor, pues estás en Dios. Tu fe está en Dios.
  • El Amor de Dios es tu sustento. Nada del mundo te puede sustentar porque el mundo está en tu mente, tu único sustento es el Amor de Dios. Cuando vacías tu mente y Lo invitas a entrar, recibes todo lo que necesitas. Tú no sabes lo que necesitas porque estás en el proceso de recordar a Dios, pero Él sí lo sabe.
  • Las cosas del mundo son los substitutos del Amor de Dios, pero tú no quieres substitutos, no quieres adorar ídolos (lo que no es real) en vez de adorar a Dios.
  • El Hijo de Dios no sabe de ídolos, pero sí sabe Quién es su Padre.
  • Adorar lo impermanente es estar dormido. Adorar lo eterno es lo único que te dará paz, y el Amor de Dios es eterno. La eternidad es tu verdadera Realidad.
  • Los substitutos del Amor de Dios están ahí para que des valor al cuerpo y sigas así durmiendo el sueño del ego. Depende de ti seguir su juego (seguir dando tu fe al ego) o entregarte al Amor de Dios.
  • Lo único que te puede proteger de toda preocupación, de todo miedo, de toda ansiedad, de todo peligro de este mundo, es poner toda tu fe en el Amor de Dios. Adentrarte en el instante santo te libera del miedo y te conduce a la perfecta paz.
  • No deposites tu fe en ilusiones porque siempre fallarán.
  • Deposita toda tu fe en el Amor de Dios en ti porque nunca fallará.
  • Cuando tu fe está en Dios ya no crees en ídolos (en las imágenes que tu mente fabricó) pues sabes que esas imágenes son ilusorias.
  • Confías plenamente en el Amor de Dios.
  • Desarrolla tu confianza en el Amor de Dios perdonando todas tus ilusiones, es decir, reconociendo su carácter ilusorio al no darles valor. Menos valor das a las imágenes ilusorias que percibes, tu pasado de separación, y más fe tienes en el Amor de Dios. Permite que sea Él el que te sustente y disfruta del viaje de regreso a tu mente recta. Amén.






Texto de Un Curso de Milagros