Inviertes tu manera de pensar perdonando...como perdona un Hijo de Dios
Yo Soy Una Sola Mente,
Yo Soy el Hijo de Dios
Yo Soy la Verdad y la Vida
Tener pensamientos como estos o como los que siguen más abajo te mantienen en la confianza de que Eres el Hijo de Dios y, como Hijo de Dios, cada vez que te descubres teniendo pensamientos que no definen lo que en verdad Eres (cada vez que lo que ves y sientes no es paz y felicidad) eliges perdonar. Aparentemente hay diferentes maneras en las que planteas el perdón (para alguien en particular, para ti, o para una situación) aunque en realidad siempre te estás perdonando a ti mismo pues no hay nadie más. Tú eres el soñador del sueño (causa) y el sueño es el efecto, el perdón te recuerda esto, y al recordarlo dejas de tomarte en serio lo que estabas experimentando, vuelves a tener el control de la situación, sólo estabas soñando el sueño del ego y has elegido soltarlo por el sueño feliz del Espíritu Santo.
Te perdono, pues Yo Soy.
Me perdono, pues Yo Soy.
Perdono esto, pues Yo Soy.
Perdono, pues Yo Soy causa y no efecto.
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [Yo Soy quien se está haciendo esto a sí mismo].
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [tú no has hecho nada y no has hecho nada porque eres fruto de mi mente, eres parte de mi].
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [sólo estoy viendo mis proyecciones mentales, que conforman la apariencia de todo un universo alojado en el espacio tiempo, aunque en realidad ese universo está en mi mente cuya Realidad es el ahora].
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [asumo mi responsabilidad acerca de lo que he inventado, es decir, reconozco ser la causa de todo lo que percibo].
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [como causa de este universo espacio temporal, perdono mis pensamientos errados que me hacen ver una realidad que no es amorosa y perfecta. Esa realidad que perciben mis ojos no es real pues mi Realidad solo refleja Amor, la Perfección de Dios].
Te perdono (me perdono, perdono esto), pues Yo Soy [perdono esa proyección ilusoria permitiendo así que el Espíritu Santo se encargue a su vez de sanar mi mente inconsciente].
Perdonar no significa seleccionar a aquellos que puedes perdonar y dejar de lado a los demás, en el Amor (el verdadero perdón) no hay especialismos, en el Amor no hay separación. Perdonar significa no dar valor a lo que no es verdad.
Poco a poco, a medida que perdonas, empezarás a experimentarte más como Espíritu que como cuerpo, hasta que dejes de creer ser un cuerpo para creer ser Puro Espíritu, Perfecto Amor, el Hijo de Dios. Estarás en el mundo pero sin ser del mundo.
