La Totalidad

Cuando crees ser un cuerpo crees estar separado de la Totalidad, pero aunque creas ser un cuerpo eres en realidad Espíritu y, como Espíritu, no puedes estar separado de la Totalidad. Estás unido a Dios, a tu Creador, Quien te creó a Su Imagen. Eres Espíritu porque Él ES Espíritu. Eres Perfecto porque Dios ES Perfecto. La Totalidad no está fragmentada sino que es PERFECTA porque está EN Dios. Cuando aceptas esto no vuelves a ser el mismo, no vuelves a dar por cierto el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, la muerte etc. y, al negar lo que no es verdad, solo percibes la Verdad, la Totalidad. Solo percibes lo perfecto en cada figura del sueño. Entonces, no tienes otro objetivo más que perdonar la ilusión de imperfección, pues tu mente errada la fabricó con el propósito de hacerte creer que eres imperfecto y necesitas perdonarla para volver a tener pensamientos rectos.

La Totalidad es inclusiva porque es pura Unidad. Cuando piensas desde la conciencia de la Totalidad te percibes en todo, nada ni nadie está excluido, percibes la perfección de tu Ser. 

Todas las figuras del sueño están enlazadas por un lazo invisible, tu conciencia unificada. Cuando elevas tus pensamientos, cuando empiezas a pensar en términos de unidad, eres consciente de tu verdadera Identidad, una Identidad que es ilimitada, una Identidad que no puede estar contenida en un cuerpo sino que lo es Todo.

Tu conciencia de la Totalidad te inspira a percibir la separación como un camino que te conduce a recordar lo que Eres a través del perdón.  Perdonas porque sabes que Eres la Totalidad, Todo es PERFECCIÓN. Gracias a que perdonas, el muro que habías puesto en tu mente que te impedía recordar empieza a resquebrajarse. Empiezas a pensar desde el Amor en vez del miedo.

Por mucho que quieras mantenerte en tu conciencia unificada, el ego, tu mente errada (la idea de que estás separado del Amor) te tratará de sacar del camino muchas veces. Salir del camino no es un problema, tómatelo como una oportunidad para perdonar tus pensamientos errados, son errados porque se basan en algo que no es más que una ilusión. La separación no es real.  La imperfección no es real. El perdón te regresa a tu camino al hacerte consciente de tu Totalidad. Más perdonas y más fácil es para ti permanecer en tu conciencia de la Totalidad.

No se trata de que rechaces lo que percibes, sino que expreses el Amor que en verdad Eres a todo lo que percibes, porque cuando lo haces te ayudas a recordar. Has utilizado tu cuerpo como creías que debías hacerlo (para expresar separación) pero estabas equivocado. Ese error te mantuvo en la ilusión. Ahora lo utilizas para expresar la Verdad de Quién Eres, de esta manera despertarás suavemente del sueño, cuando realmente te sientas listo para ello. 

Expresa Amor y perdona todo aquello que aparente no ser Amor, pues es una ilusión. La Totalidad es Amor. Elige la Totalidad y estarás eligiendo el perdón. 

La Verdad no es visible con el cuerpo sino desde tu sentido profundo de Unidad y Totalidad. Tu percepción de la Totalidad se irá desarrollando porque tu verdadero Origen es la Unidad.

Elevar tu consciencia es poner de tu parte, es pensar de manera distinta, en vez de pensar como un ser separado, piensas en términos de Totalidad, a la vez que re-experimentas tu conexión divina con tu Padre.

Cuando empiezas a pensar desde la Unidad, cuando eres consciente de tu Totalidad no buscas un Salvador, ni pretendes salvar a nadie, porque sabes que todo eres tú.  No buscas cambiar nada sino solo recordar tu verdadera Identidad trasformando tu manera de pensar. 

Y por último,  pero no por ello menos importante, el sentido de la Totalidad es el Yo Soy. Yo Soy Totalidad. Yo Soy Amor. Yo Soy UNO con Dios. Cuando dices Yo Soy, consciente de tu Totalidad, en ese instante, eres invulnerable. Mantenerte en ese instante santo depende únicamente de ti. 

Empieza a identificarte con el Ser que en verdad Eres y comprueba cómo todo se acomoda en tu vida.






Texto de Un Curso de Milagros