No eres un cuerpo


Imagina una bandada de estorninos como la de la imagen,  si ves en esa bandada de estorninos formas de seres o cosas es porque tú has elegido dar valor a las formas e interpretarlas como tú quieres que sean, en vez de dar valor a los estorninos. 

Igual sucede con el cuerpo. 

La Realidad es Luz, la Luz del Amor. Imagina que todo está lleno de infinitos puntitos luminosos, esos puntitos luminosos no están fijos, se mueven como lo hacen los estorninos o como el oleaje en el mar, pero si tu estás decidido a ver las formas y no la luz y lo haces una y otra vez sin descanso, al final sólo verás las formas y no la luz.  Olvidarás la luz y, al olvidar la luz, olvidarás que tú Eres Luz, y creerás que eres una forma más, un cuerpo y más lo creerás y más sólida será esa idea en tu mente, haciendo que el cuerpo parezca sólido para ti. Has alimentado tanto esa creencia que te resulta casi imposible creer que no eres un cuerpo. Has convencido a tu mente de que eres un cuerpo, un ser separado, un ego y piensas como ego para demostrar que tienes razón. Pero estás equivocado.

No eres un cuerpo.

Tu Espíritu es Luz, tu Ser es Luz, la Luz del Amor.







Texto de Un Curso de Milagros