Recuerdos

No importa si lo que recuerdas es de ahora, de un pasado lejano, o de un futuro que aparentemente no ha sucedido aún, todo es falso. Lo importante es cómo te hace sentir. Si sientes Amor, alegría, paz, felicidad, vale la pena mantener ese recuerdo pero si lo que sientes altera tu paz, entonces, es momento de ponerle remedio porque, si no lo haces, quedarás atrapado en tu propio mundo ilusorio, que es justamente lo que el ego quiere que hagas. 

Todo recuerdo que te haga sentir mal tiene un único propósito: perdonarlo. No solo se te pide que perdones lo que te sucede en el día a día sino que aproveches esos momentos en los que estás relajado, recordando momentos específicos de tu vida, para estar alerta y cuando esos recuerdos alteren tu paz mental no olvides que solo estás mirando el efecto de tus pensamientos, tú eres la causa de todos ellos, por lo que no tienes por qué tomarte en serio esos recuerdos todo eso es una ilusión de tu mente, no sucedió en la Realidad.

Todo problema se resuelve a nivel de la causa y nunca a nivel del efecto, es decir, nunca perdonas lo que te han hecho sino lo que tú has pensado que te hicieron. Esos pensamientos son errados, nunca se te hizo nada porque no eres un cuerpo, no estás en el mundo solo parece que lo estás. Esos recuerdos nunca han salido de tu mente.

Si tus recuerdos son dolorosos, como por ejemplo recuerdas que tus padres te abandonaron, esos recuerdos son un efecto de tus pensamientos de culpa y miedo que acumulas en tu mente inconsciente y que surgen para hacerte creer que esos recuerdos son reales, pero tú puedes cambiar su propósito y verlos tal como son: una oportunidad para perdonar.

Creer que tus recuerdos dolorosos son reales te mantiene en la ilusión de separación, cuando aceptas que no son reales estás listo para perdonarlos y dejarlos ir. 

Lo único real es el Amor, los únicos recuerdos verdaderos que tu mente puede albergar son aquellos recuerdos que hablan del Amor que en verdad Eres. Todo lo demás son recuerdos ilusorios que perdonas a medida que van surgiendo.

Más perdonas y más estás fuera del sueño del ego.








Texto de Un Curso de Milagros