Todo está bien porque todo está en tu mente
Si realmente fueras consciente de que todo está bien porque todo está en tu mente sólo permitirías que el Amor fuera lo único que pensaras y sólo elegirías sentir el Amor en tu corazón porque cada vez que lo haces permites que el Amor transforme una parte de tu mente, permites que la luz ocupe el lugar de la obscuridad. Parece que esto no significa nada pero solo es porque aún no recuerdas Quién Eres.
Cada vez que permites que la Luz del Amor ocupe el lugar que le corresponde en tu mente, milagros se suceden en el mundo, pues el mundo está en tu mente, tú eres quien lo sueña y tú eres quien elige cómo debe ser tu sueño.
Cada vez que eliges sentir Amor en vez de miedo estás eligiendo ver un sueño feliz en vez de un sueño de miedo. Es por eso que el Espíritu Santo te anima, en Un Curso de Milagros, a practicar el Instante Santo. Cada vez que te concedes un instante santo, un instante de Puro Amor, le estás permitiendo a la Presencia del Amor en ti que transforme partes de tu sueño, que están en la obscuridad, en Pura Luz. Te enseña lo que el Amor hace cuando confías únicamente en Él: empiezas a ver verdaderas transformaciones allí donde creías que la obscuridad se había alojado, alguien enfermo sana, alguien que estaba a punto de caer al abismo es ayudado, alguien que estaba a punto de cometer un asesinato cambia de idea, etc. el Amor empieza a transformar tu sueño de dolor en un sueño feliz gracias a que, por un instante, elegiste sentir Puro Amor.
La frase "todo esta bien porque todo está en mi mente" te recuerda que puedes elegir el instante santo, puedes elegir recordar que tú Eres Amor y permitir que los milagros se sucedan en tu vida, pero recuerda que no eres tú quien decide dónde, cómo o cuando, se sucede cada milagro, es el Amor Quien decide eso, a ti solo te pide que elijas (aunque solo sea por un instante) llenar tu mente de Amor en vez de llenarla de pensamientos del mundo, pensamientos que en realidad solo te alejan de Quien en verdad Eres.
Comprobarás, a medida que elijas más y más el instante santo, cómo tu confianza en el Amor de Dios se fortalece. Más se fortalece y más paz sientes y ves en el mundo, hasta que aceptas que realmente el mundo está en tu mente, pues en cada instante santo no sólo se ha ido iluminando tu mente sino que también lo ha hecho tu mundo, hasta que llega un día en el que lo único que observas por doquier es felicidad y paz.
Eres tú quien elige cómo debe ser su sueño, si lo que deseas es tener un sueño feliz tienes que poner de tu parte cada instante que puedas, hasta que ese instante sea eterno. Si lo que deseas es un sueño de conflicto, dolor y muerte sigue dejando que tus pensamientos se sucedan sin control, sigue creyendo que eres un ser separado del Amor y tus deseos se cumplirán. Siempre se te da lo que deseas porque tú Eres el Hijo de Dios.
Cuando elijes el miedo tan solo estás eligiendo seguir soñando, y el sueño puede durar el tiempo que tú quieras pues para eso inventaste el tiempo. Cuando eliges el Amor estás eligiendo transformar tu sueño en un sueño feliz porque quieres despertar de él, y para despertar de tu pesadilla primero tienes que observar tu pesadilla con otros ojos, con Amor, porque solo así puedes reconocer que nada de lo que sucede en el mundo es real. Sólo entonces te alzarás como un Único Ser y estarás listo para despertar, porque la verdadera felicidad será lo único que sentirás. Lo eterno y la Eternidad se fusionarán en lo que siempre ha sido y siempre será.
"Puedes practicar el mecanismo del instante santo y aprender mucho de ello. Mas no puedes suplir su deslumbrante y reluciente fulgor, que literalmente te cegará sólo con que lo veas, impidiéndote ver este mundo. Y todo ello se encuentra aquí, en este mismo instante, completo, consumado y plenamente otorgado. Empieza ahora a desempeñar el pequeño papel que te corresponde en el proceso de aislar el instante santo. Recibirás instrucciones muy precisas a medida que sigas adelante. Aprender a aislar este segundo y a experimentarlo como algo eterno es empezar a experimentarte a ti mismo como no separado. No tengas miedo de que no se te vaya a ayudar en esto. El Maestro de Dios y Su lección respaldarán tu fortaleza. Es sólo tu debilidad lo que se desprenderá de ti cuando comiences a practicar esto, pues al hacerlo experimentarás el Poder de Dios en ti. Utilízalo aunque sólo sea por un instante, y nunca más lo negarás. ¿Quién puede negar la Presencia de aquello ante lo cual el universo se inclina con júbilo y agradecimiento? Ante el reconocimiento del universo que da testimonio de Ella, tus dudas no pueden sino desaparecer." Un Curso de Milagros
