Un mundo nuevo
Se te pide Ser Yo Soy. Un Ser que existe cuando se reconoce en su prójimo. Cuando se une y no se separa.
Como ser que se cree separado no puedes aprender la verdad, pero sí aprendes cuando te unes a la Totalidad.
Para conocer todo lo que existe en ti (en el estado de Unidad) vacía tu mente de todo pensamiento y aparecerán tus verdaderos pensamientos. Te despreocupas de los "detalles" (cómo, dónde, cuándo, por qué) para descubrir lo que es la verdadera abundancia.
Tu Amor por la Totalidad, por ti mismo y por todo ser, debe reinar en tu corazón, para erradicar el miedo de tu mente, y eso lo consigues a medida que perdonas (no das valor a lo que no es real).
Tu mirada interior busca lo incognoscible, lo sin forma, porque es eso lo que realmente amas, tu Espíritu eterno. La verdadera abundancia es ser Yo Soy, es decir, vivir desde el Amor y no desde el miedo.
Empiezas a demostrar con acciones y pensamientos en qué consiste vivir desde el Amor, perdonando todo lo que no eres. Resucitas a lo que en verdad Eres, dejando atrás el miedo y la culpa. La idea de que estás separado del Amor va desapareciendo de tu mente. No juzgas porque no hay nadie a quien juzgar, todo eres tú. Ya no habrá nada ni nadie más especial que otro, pues todo eres tú. Ya no creerás ser un individuo sino la Totalidad.
Empiezas a crear Amor en vez de multiplicar ilusiones. Creas un mundo nuevo. Aún cuando sigue siendo un sueño, es un sueño feliz. Si no hay miedo en ti solo queda el Amor, la paz, la certeza, la seguridad y dicha infinitas.
Acepta todo lo que aparentemente percibes, todo está en tu mente y no fuera de ella, nada no tiene poder sobre ti porque eres tú el que lo está pensando. No puedes temer lo que está en tu mente y comienza a aceptar todo lo que percibes, poco a poco te darás cuenta de que no solo lo aceptas sino que también lo amas.
No tienes que tratar de ser perfecto, ya lo Eres y todo lo ES porque todo es fruto de tu mente. Lo importante no es la forma imaginada sino Quién la imagina. El Hijo de Dios.
Sólo ten la voluntad de aceptar todo lo que percibes porque así es como recordarás lo que Eres. Comienza a vivir sin pensar, deja que los pensamientos surjan por sí solos, deja que las ideas surjan sin esfuerzo, y disfruta de talentos que no has aprendido sino que van surgiendo a medida que avanzas en tu camino.
Estás regresando a tu verdadero Hogar.
Empieza a relacionarte con tu verdadero Ser viendo todo como parte de ti. Viendo todo como Yo Soy. Sin juzgar. Aceptando. Amando todo, tal como lo percibes y perdonando cuando te muestra lo falso, lo irreal.
Sueltas el pasado y te adentras en el momento presente, uniéndote al Espíritu Santo en este caminar de regreso a tu Hogar.
"“El Hijo de Dios es inocente y en su inocencia radica su salvación”. Esto se puede enseñar con acciones o con pensamientos; con palabras o sin ellas; en cualquier lenguaje o sin lenguaje; en todo lugar o momento, o de cualquier forma. No importa lo que el maestro haya sido antes de oír la Llamada, al responder se ha convertido en un salvador. Ha visto a alguien más como a sí mismo. Ha encontrado, por lo tanto, su propia salvación y la salvación del mundo. Con su renacer renace el mundo." Un Curso de Milagros
