2.VI. Miedo y conflicto

UN CURSO DE MILAGROS
CAP脥TULO 2
LA SEPARACI脫N Y LA EXPIACI脫N





1. Tener miedo parece ser algo involuntario y no estar bajo tu control. Mas he dicho ya que s贸lo los actos constructivos deben ser involuntarios. Mi control puede hacerse cargo de todo lo que no es importante, mientras que, si as铆 lo decides, mi asesoramiento puede dirigir todo lo que s铆 lo es. Yo no puedo controlar el miedo, pero 茅ste puede ser auto-controlado. Tu miedo me impide darte mi control. La presencia del miedo indica que has elevado pensamientos corporales al nivel de la mente. Eso los pone fuera de mi control y te hace sentir personalmente responsable de ellos, lo cual es una obvia confusi贸n de niveles.

2. Yo no fomento la confusi贸n de niveles; t煤 debes, no obstante, elegir corregirla. T煤 no justificar铆as un comportamiento demente por tu parte diciendo que no pudiste evitarlo. ¿Por qu茅, entonces, condonas pensamientos dementes? Hay una confusi贸n en esto que te convendr铆a examinar detenidamente. Tal vez creas que eres responsable de lo que haces, pero no de lo que piensas. La verdad es que eres responsable de lo que piensas porque es solamente en ese nivel donde puedes ejercer tu poder de decisi贸n. Tus acciones son el resultado de tus pensamientos. No puedes separarte de la verdad "otorg谩ndole" autonom铆a al comportamiento. 脡ste lo controlo yo autom谩ticamente tan pronto como pongas tu pensamiento bajo mi direcci贸n. Siempre que tienes miedo es se帽al inequ铆voca de que le has permitido a tu mente crear falsamente y de que no me has permitido guiarla.

3. De nada sirve pensar que controlando los resultados de cualquier pensamiento falso se pueda producir una curaci贸n. Cada vez que tienes miedo es porque has tomado una decisi贸n equivocada. 脡sa es la raz贸n por la que te sientes responsable de ello. Debes cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y esto es una cuesti贸n de buena voluntad. No necesitas orientaci贸n alguna excepto a nivel mental. La correcci贸n debe llevarse a cabo 煤nicamente en el nivel en que es posible el cambio. El cambio no tiene ning煤n sentido en el nivel de los s铆ntomas donde no puede producir resultados.

4. Deshacer el miedo es tu responsabilidad. Cuando pides que se te libere del miedo, est谩s implicando que no lo es. Deber铆as pedir, en su lugar, ayuda para cambiar las condiciones que lo suscitaron. Esas condiciones siempre entra帽an una voluntad de permanecer separado. A ese nivel t煤 puedes evitarlo. Eres demasiado tolerante con las divagaciones de tu mente, y condonas pasivamente sus creaciones falsas. El resultado particular no importa; lo que importa es el error fundamental. La correcci贸n es siempre la misma. Antes de decidir hacer algo, preg煤ntame si tu elecci贸n est谩 de acuerdo con la m铆a. Si est谩s seguro de que lo est谩, no tendr谩s miedo.

5. El miedo es siempre un signo de tensi贸n que surge cuando hay conflicto entre lo que deseas y lo que haces. Esta situaci贸n se presenta de dos maneras: Primera, puedes elegir hacer cosas conflictivas, ya sea simult谩nea o sucesivamente. Esto da lugar a un comportamiento conflictivo, lo cual te resulta intolerable porque la parte de la mente que quiere hacer otra cosa se enfurece. Segunda, puedes comportarte de acuerdo a como crees que debes, mas sin querer hacerlo realmente. Esto da lugar a un comportamiento congruente, pero conlleva gran tensi贸n. En ambos casos, la mente y el comportamiento est谩n en desacuerdo, lo cual da lugar a una situaci贸n en la que est谩s haciendo algo que realmente no quieres hacer. Esto suscita una sensaci贸n de coerci贸n que normalmente produce furia, y es muy probable que tambi茅n d茅 lugar a proyecciones. Siempre que tienes miedo, es porque a煤n estas indeciso. Tu mente se encuentra, por lo tanto, dividida y tu comportamiento inevitablemente se vuelve err谩tico. La correcci贸n a nivel de comportamiento puede cambiar el error del primer tipo al segundo, mas no elimina el miedo.

6. Es posible alcanzar un estado en el que dejas que yo gu铆e tu mente sin ning煤n esfuerzo consciente por tu parte, m谩s ello requiere un grado de buena voluntad que t煤 a煤n no posees. El Esp铆ritu Santo no puede pedirte que hagas m谩s de lo que est谩s dispuesto a hacer. La fuerza para hacer lo que 脡l te pide procede de una firme resoluci贸n por tu parte. Hacer la Voluntad de Dios no produce ninguna tensi贸n una vez que reconoces que Su Voluntad es tambi茅n la tuya. La lecci贸n en este caso es muy sencilla, aunque muy f谩cil de pasar por alto. Voy, por lo tanto, a repetirla, y te exhorto a que escuches atentamente. S贸lo tu mente puede producir miedo. Hace eso cada vez que est谩 en conflicto con respecto a lo que quiere, lo cual inevitablemente produce tensi贸n, ya que existen discrepancias entre lo que quiere y lo que hace al respecto. Eso s贸lo puede corregirse aceptando un objetivo unificado.

7. El primer paso correctivo para deshacer el error es darse cuenta, antes que nada, de que todo conflicto es siempre una expresi贸n de miedo. Dite a ti mismo que de alguna manera tienes que haber decidido no amar, ya que de otro modo el miedo no habr铆a podido hacer presa en ti. A partir de ah铆, todo el proceso correctivo se reduce a una serie de pasos pragm谩ticos dentro del proceso m谩s amplio de aceptar que la Expiaci贸n es el remedio. Estos pasos pueden resumirse de la siguiente forma:
Reconoce en primer lugar que lo que est谩s experimentando es miedo.
El miedo procede de una falta de amor.
El 煤nico remedio para la falta de amor es el amor perfecto.
Amor perfecto es la Expiaci贸n.
8. He subrayado que el milagro, o la expresi贸n de la Expiaci贸n, es siempre un gesto de respeto del que es digno, para con otro que tambi茅n es digno. El reconocimiento de esa dignidad lo re-establece la Expiaci贸n. Resulta obvio, por lo tanto, que cuando tienes miedo, te has colocado a ti mismo en una posici贸n en la que necesitas la Expiaci贸n. Has actuado sin amor, al haber elegido sin amor. 脡sta es precisamente la situaci贸n para la que se instituy贸 la Expiaci贸n. La necesidad del remedio inspir贸 su establecimiento. Mientras te limites a reconocer 煤nicamente la necesidad del remedio, seguir谩s teniendo miedo. Sin embargo, tan pronto como aceptes el remedio, habr谩s des-hecho el miedo. As铆 es como tiene lugar la verdadera curaci贸n.

9. Todo el mundo experimenta miedo. Sin embargo, no se requerir铆a m谩s que una peque帽a dosis de recto pensar para que uno pudiese darse cuenta de por qu茅 se produce. Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente, y nadie permanece totalmente consciente de 茅l todo el tiempo. No obstante, si esperas librarte del miedo hay algunas cosas que debes comprender, y comprender plenamente. La mente es muy poderosa y jam谩s pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Est谩 creando continuamente. Es dif铆cil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinaci贸n de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover monta帽as. A primera vista parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es 茅sa la verdadera raz贸n de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. Si crees que lo que piensas no tiene ning煤n efecto, puede que dejes de tenerle miedo, pero es bastante improbable que le tengas respeto. No hay pensamientos f煤tiles. Todo pensamiento produce forma en alg煤n nivel.










Texto de Un Curso de Milagros