Cada Centro necesita manos y pies


Cada momento ocupado en la búsqueda de la Ver­dad, penetrando profundamente para encontrar los tesoros del Espíritu, es vida eterna, porque estas son las cosas que duran, las cosas que realmente impor­tan; nada más importa.

Tu alma está hambrienta; necesita alimento y be­bida. Bebe profundamente de los dones del Espíri­tu. Come de la bondad del Espíritu hasta que estés saciado. Toma tanto como puedas consumir y tan­to como sientas que necesitas. Todo está allí para ti, cuando estés listo.

Crece en fuerza y belleza y amor, mientras consu­mes el alimento espiritual. Siéntete crecer y expan­dir. Siente la luz de la Verdad que colma todo tu ser. Siente que tu corazón se expande y el amor fluye hacia todos los seres humanos.

Te digo. Hijo Mío, que es el Amor lo que atrae a las almas como un imán. Amor, Amor y más Amor.

Cada Centro necesita manos y pies para demostrar Mi Amor, Mi Luz, Mi Sabiduría.

Que tu corazón cante como ese pequeño ruiseñor canta su canción de alabanza y gloria.

Escucha y vive plenamente en este glorioso mo­mento.









Texto de Un Curso de Milagros