Harás grandes obras

Ten en cuenta esas palabras que has leído tantas ve­ces: "Las obras que Yo hago, las harás tú y aun más grandes". La promesa no fue que tú harías lo mismo sino que harías aun obras más grandes. Lees estas palabras, pero te lleva mucho tiempo darte cuenta de que te fueron dadas a ti. Tú debes aceptarlas como parte de tu vida y hacer algo al respecto. Debes dar­les fuerza de vida. Transformarte en Mis manos y Mis pies.

Es bueno detenerse y considerar el ministerio de Cristo. Es bueno darse cuenta de que esto está den­tro de ti cuando estás completamente consciente de ello y deseoso de tomar la responsabilidad que implica. No solamente debes estar deseoso, sino saber que puedes seguir adelante y en tu vida dia­ria hacer obras aun más grandes y milagros más grandes. Debes conocer esto sin una sombra de duda. No te asustes por estas palabras. Son la verdad. Te han sido dichas a ti. ¿Qué vas a hacer con ellas? ¿Só­lo leerlas y releerlas y dejar que alguien más haga al­go o vas a permitir que formen parte de tu vida? Tú decides. Todas mis promesas son promesas vivas, pero eres tú el que las tiene que hacer vivir. Conside­ra profundamente lo que te estoy diciendo.

Encuentra paz y alegría en hacer Mi voluntad, en verla manifestarse en todo cuanto te rodea.









Texto de Un Curso de Milagros