¡Relájate!


¡Relájate! Ábrete completamente a Mí. Hay mucho para hacer, pero puede hacerse mejor si no hay un desesperante apuro. Disfruta de todo lo que haces. Saborea cada acción, como un "connoisseur"*. Quédate satisfecho sólo con la perfección.

* Del original.









Texto de Un Curso de Milagros