Una canción de alabanza


Despertaste esta mañana con una canción de ala­banza en tus labios y en tu corazón. Todas las cosas son buenas, muy buenas, cuando tú las buscas. Te preguntas por qué algunos días te mueves con anteo­jos con cristales de color rosa, viendo todo con su verdadera belleza, mientras que otros días es como si tuvieras anteojos oscuros y nada parece bueno. Date cuenta de que en cada hora de cada día la elección es­tá en tus manos. Tu estado de ánimo es lo que es di­ferente, no lo que te rodea; la belleza está siempre allí.

Siempre hay alguien que necesita una palabra de amor y comprensión. En la medida que des, recibi­rás. Abre tu corazón, da sin distinción y encontrarás la verdadera alegría de la vida.









Texto de Un Curso de Milagros