Vive una Vida
Vive una Vida. No hables o escribas sobre ella, sino simplemente vívela día a día. Mantente constantemente alerta para no tropezar y caer en obstáculos que se presenten. Pueden ser pequeños obstáculos, pero si das un paso en falso, aun el más mínimo, puedes caer. Si esto ocurriera, levántate y sigue tu camino. Jamás dejes que tales caídas te hagan perder el equilibrio de alguna manera. Las cosas más inverosímiles pueden derribarte, por lo tanto, está siempre alerta.
Vive en Mí. Llena tu corazón de amor y de alabanza y elévate como un globo hacia arriba, lejos de todo lo que podría abatirte. Recuerda, Hijo Mío, el amor es muy paciente, entonces ama, ama, ama.
Sé paciente, insiste y persevera. Agradece y alaba y glorifica.
El Camino está abierto. Camina en él.


