La causa del origen del sueño y el despertar



Todo nace de lo que Un Curso de Milagros llama "la diminuta idea loca":

“Una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la Eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de producir efectos “reales”. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar a la Eternidad.”

Aquí tienes el desglose de cómo la mente cayó en esa ilusión y por qué se percibe a sí misma como “inferior”:

1. La Diminuta Idea Loca (El origen del sueño)

En la Eternidad, la Mente Uno (Dios) y Su Hijo (nosotros) coexistían en perfecta Igualdad y Unidad absoluta. Pero en un instante de la Eternidad, al Hijo se le ocurrió una pregunta hipotética: ¿Cómo sería si creara por mi cuenta? ¿Cómo sería ser el autor de mí mismo y no depender de mi Fuente?

El Curso dice que en ese instante, el Hijo se olvidó de reírse de esa diminuta idea loca. Al tomarla en serio, la mente entró en un estado de "sueño profundo" o trance hipnótico. El mundo físico, el espacio y el tiempo nacieron en ese segundo como el escenario de ese sueño.

2. La aparición de la Culpa y el Nacimiento del Ego

Al creer que se había separado de la Mente Uno, el Hijo de Dios experimentó por primera vez tres emociones destructivas que antes eran imposibles:

  • Pecado: La creencia de que cometió un crimen real y destruyó la Unidad.

  • Culpa: El tremendo autodesprecio por haber "abandonado" a su Padre.

  • Miedo: El terror a que Dios se diera cuenta y lo castigara con la muerte.

Para protegerse de ese terror insoportable, la mente se imaginó que se fragmentaba en miles de millones de partes y proyectó un universo físico donde esconderse.

3. ¿Por qué creemos que nuestra mente es inferior?

Al identificarnos con el "personaje" humano dentro del sueño, nuestra mente experimenta la inferioridad por dos razones muy claras:

  • Por el choque de escalas: Tu mente humana (el ego) sabe en el fondo que es una fragmentación minúscula. Se compara con la Mente Divina (que es infinita, eterna y todopoderosa) y, lógicamente, se siente pequeña, limitada, débil e inferior.

  • Como un autocastigo inconsciente: Sintiéndose culpable por haber "robado" la autoría de su ser, la mente ego cree que ya no es digna de la grandeza de Dios. Se condena a sí misma a la inferioridad, a la escasez y al sufrimiento como una forma de pagar su supuesta culpa. El ego te dice: "Eres un gusano de la tierra, eres inferior, estás a merced del destino". Cada vez que sientes perturbada tu paz mental de alguna manera, lo que en realidad sucede es que, inconscientemente, te estás autocastigando. Si das valor a esos pensamientos que ocupan tu mente, solo sufrirás y eso es lo que el ego quiere. Mientras des valor a tu mente inferior (ego), estarás asegurando su permanencia, a la vez que niegas la tuya.

4. La maravillosa corrección del Curso

Un Curso de Milagros viene a sacudir esta conclusión errónea con total ternura. Te dice que la separación nunca ocurrió en la realidad. Eres como un hijo que se quedó dormido en su habitación y está teniendo una terrible pesadilla donde cree que se escapó de casa y que su padre lo persigue.

Tú no eres inferior a la Mente Divina; tú eres la extensión de esa Mente. La idea de inferioridad es solo una regla del juego del ego para mantenerte atrapado en el miedo. En el momento en que despiertas del sueño (a través del perdón y la Expiación), recuerdas que tu mente sigue siendo tan ilimitada, perfecta y santa como la de tu Creador, porque el Hijo no puede perder los atributos de su Padre.








Texto de Un Curso de Milagros